Riviera del Brenta

Riviera del Brenta un viaje entre palacios y villas

La Riviera del Brenta es una de las rutas más bellas para llegar a Venecia, un camino que conjuga a la perfección la huella de la grandeza pasada de ilustres familias venecianas, con la perpetua armonía de un entorno que sobrevive al paso del tiempo.

Desde Padua a Venecia, es posible surcar las aguas que atraviesan la Riviera y dejar viajar la imaginación tras los vestigios de las innumerables villas y palacios venecianos que, como surgidos de un cuento de hadas, aparecen aquí y allá, a lo largo de todo el trayecto. La mayoría de estas villas se construyeron en el primer tercio del siglo XV, muchas de ellas cerca del curso de las aguas.

El transcurso del recorrido no da un solo descanso a la vista, gracias a la profusión de villas que, diseminadas a lo largo de las orillas del canal, impresionan por su belleza y magnificencia. Entre las más impresionantes que podemos encontrar, está la espléndida Villa Sceriman Widmann Rezzonico Foscari, realizada en el siglo XVII como dote para el conde Diodato Seriman, descendiente de una familia de ricos mercaderes persas que se establecieron en Venecia, y que hoy es propiedad de la ciudad.
La Villa Pisani es otra maravilla arquitectónica. Más que una gran mansión, es un palacio, construido en la primera mitad del siglo XVII para la familia Pisani. Hoy en día es un museo nacional que conserva obras del S.XVIII y XIX, y que destaca por su grandiosidad, rodeado de hermosos jardines.
Ya casi al final de la Riviera se encuentra la Villa Foscari, llamada la Malcontenta. Cuenta la leyenda que una dama de la familia Foscari pasó el resto de sus días recluida en esta inmensa mansión, como castigo por su infidelidad conyugal.

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Escenarios de cultura
Son muchas las villas que pueblan la Riviera del Brenta, integrándose perfectamente en el ambiental y paisajístico canal del Brenta, el campo y la vecina laguna. No son sólo fascinantes por su hermosa arquitectura, sino que se erigen como verdaderos documentos de la historia y costumbres de la civilización de esta zona de Italia. Por este motivo, y gracias a la colaboración de sus propietarios, las villas son hoy en día escenarios de numerosas representaciones teatrales y eventos culturales de todo tipo, se abren a los visitantes que deseen conocer los tesoros artísticos que algunas aún albergan en su interior, o pasear frente a los jardines que circundan tan bellas construcciones, y admirar sus magníficas fachadas palaciegas, que aún hoy permanecen en pie, impasibles frente al tranquilo discurrir de las aguas del canal, todo un regalo para la vista y el conocimiento.
El recorrido termina en la laguna de Venecia, que nos conducirá hasta la capital del Véneto, aunque antes de llegar podremos visitar Chioggia, un pueblo pesquero que simula una pequeña Venecia, y por donde podremos navegar por sus pequeños canales, o disfrutar de un buen pescado en alguno de sus restaurantes de mariscos, elogiados y conocidos en toda la región.
Pero el broche de oro lo pone Venecia, donde llegaremos hasta la plaza San Marcos, para empezar a recorrer sus callejuelas, atravesar alguno de sus puentes más simbólicos, o pasear en góndola por sus canales.

Escrito por www.elmundoentubolsillo.es  para dDermis Magazine / Fotografias: Alejandra Ribas

 

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