La tecnología, también clave para la salud de la mujer

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Tecnología

La transformación digital, es decir, la integración de las nuevas tecnologías en los procesos de las empresas, se ha convertido, y más tras la pandemia del coronavirus, en un asunto al que tienen que hacer frente todos los sectores económicos y sociales si aspiran a un futuro con éxito.

Si a ello unimos el hecho de que la transición digital es uno de los pilares –el otro es la transición ecológica- sobre los que la Unión Europea ha basado su plan de recuperación económica, dotado con 750.000 millones de euros, se convierte en una obligación.

La tecnología al servicio de la salud y el paciente

En este sentido, el sector de la salud también debe acometer su adaptación para poder beneficiarse de las ventajas que ofrecen las nuevas tecnologías con el objetivo, como el resto de las industrias, de reducir costes o mejorar su eficacia y productividad, pero, sobre todo, ofrecer mejores servicios al paciente.

Los avances tecnológicos nos han permitido poner solución a dolencias que hace años solo se podían abordar con cirugía y hoy en día tienen cura o, al menos, permiten una mejor calidad de vida a quienes las padecen, con el ahorro que eso supone a nivel hospitalario. Ejemplo de ello es la silla electromagnética, un tratamiento sumamente cómodo e indoloro. Gracias a ella se puede mejorar la incontinencia urinaria y la nicturia (levantarse por la noche al baño).

Actúa activando los músculos del suelo pélvico y restaurando el control neuromuscular, fundamental para la reeducación muscular del suelo pélvico, pues mejora el control y la capacidad de contracción de estos músculos. Además, es una herramienta que también se puede aplicar como medida preventiva en el post-parto y para mejorar las relaciones sexuales

Tecnología en imagen 3D para diagnóstico de carcinomas

Otra muestra de lo que la tecnología ha aportado y está aportando a la medicina es también la mamografía con tomosíntesis 3D, que ha mejorado exponencialmente el diagnóstico de carcinomas y permitido obtener imágenes mamarias más detalladas a partir de la superposición de cortes milimétricos, para crear una imagen tridimensional del pecho. Es una técnica muy útil, sobre todo en mujeres con mamas densas.

En las mamografías tradicionales, tanto el tejido mamario como las células cancerígenas se reflejan en blanco, lo que hace muchas veces complicado detectar una posible anomalía. Las mamografías con tomosíntesis 3D nos permiten analizar la composición del tejido mamario de una manera más precisa.

Telemedicina y apps para pacientes

Asimismo, las nuevas necesidades han acelerado el desarrollo de la salud digital, haciendo imprescindible la incorporación de las nuevas tecnologías a la atención y el tratamiento de pacientes.

Estas tendencias apuntan hacia la telemedicina, las aplicaciones de control de patologías, la descentralización de los servicios o la eficacia en la gestión de la información, con el objetivo de ofrecer cada vez mejores servicios a los pacientes.

Unos propósitos que forman parte de nuestro ADN. El mejor servicio al paciente y la búsqueda constante de la innovación para conseguirlo nos han acompañado desde nuestros comienzos. Por eso, cuando hablamos de novedades tecnológicas aplicadas a la salud de la mujer lo hacemos desde la experiencia que nos otorgan nuestros 30 años de historia.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que los ahorros que se producen gracias a la transformación tecnológica se pueden destinar tanto a investigación como a resolver otras necesidades. Eso sí, como he dicho antes, poniendo siempre en el centro al paciente, que, en nuestro caso, son las mujeres.

Santiago PalaciosDr. Santiago Palacios, director del Instituto Palacios