Cómo influye la Epigenética en la Concepción

Cómo influye la Epigenética en la Concepción

La epigenética (del griego epi, sobre, y –genética) hace referencia, en un sentido amplio, al estudio de todos aque­llos factores no genéticos que intervienen en el desarrollo de un organismo, desde la preconcepción hasta su senes­cencia.

Es la regulación heredable de la expresión génica sin cambio en la secuencia del ADN.

En otras palabras, la epigenética es todo lo que puede modular y/o modificar la expresión o la represión de nuestros genes, o sea de lo que en nuestra herencia ge­nética familiar puede llegar a ser una hipoteca futura para nuestra salud.

Con los más recientes descubrimientos de la epi­genética, es posible hoy en día preparar y llevar a cabo una gestación en condiciones óptimas.

La mujer en edad de concebir, así como su pareja, o sea los futuros padres, tienen a su disposición información, conocimientos y metodologías para programar desde antes de la concepción una gestación deseada.

Los procesos epigenéticos son cambios bioquímicos complejos, heredables y sin embargo reversibles.

Además de todos los factores ambientales externos (tem­peratura, electromagnetismo, polución ambiental, conta­minación del agua y de los alimentos por pesticidas, me­tales pesados, etc.) y también internos (estrés, emociones reprimidas y conflictos mal gestionados, etc.), el más im­portante en la práctica es la calidad de nuestra nutrición. Es además el factor que podemos corregir más directa­mente y con relativa facilidad.

Cómo influye la Epigenética en la Concepción¿En qué ámbitos puede la epigenética ser útil en la planificación de una gestación?

Cómo influye la Epigenética en la Concepción. Esencialmente en la nutrición, la micronutrición y el entorno ambiental de los futuros padres, antes de la concepción, y luego, durante el embarazo, de la madre y de su feto.

Hace ya décadas que se suele aportar a las embarazadas un suplemento de ácido fólico (Vit. B9) para evitar ciertas malformaciones del feto (anomalías del cierre del tubo neu­ral, etc.), aunque a veces este aporte se haga con dosis demasiado altas.

 Este concepto de dosis eficaz (hormesis) se puede exten­der a todos los aportes de micronutrientes (vitaminas, oli­goelementos, minerales, en particular el hierro y el yodo, también esenciales, cuando se requieren por deficiencia, para una gestación fisiológica, etc.)

Los dos momentos clave para la epigenética son los dos meses antes de la concepción y los dos meses des­pués, hasta el final de la fase embrionaria.

Para poder realizar estas modulaciones epigenéticas du­rante la periconcepción, el cuerpo humano necesita, entre otros aportes, de la Vit B9 o ácido fólico, la Vit B6, la Vit B12, la Vit B2 y el zinc.

Todos esos micronutrientes se encuentran en principio en una alimentación equilibrada, completa y sana y si posible biológica. Pero su asimilación depende mucho del buen funciona­miento de la digestión y en particular modo del buen esta­do o eubiosis de la microbiota intestinal, antes conocida como flora intestinal – con el detalle que se trata más bien de una fauna, visto que es la suma de los millones de bac­terias vivas – buenas y malas – que albergamos en nuestro organismo. De su equilibrio depende nuestra salud en general.

Las bacterias amistosas que regulan nuestro sistema di­gestivo y nuestras defensas inmunológicas se conocen como probióticos. Las produce nuestro intestino cuando funciona de manera fisiológica y recibe los aportes prebió­ticos necesarios de la alimentación. La sinergia de los pre­bióticos y probióticos es absolutamente necesaria para una función perfecta de nuestra digestión. Si no fuera el caso, se fomenta una disbiosis intestinal con la consiguiente hiperpermeabilidad, factores de enfermedades locales (colon irritable, estreñimiento, colitis, etc…) y a distancia (intolerancias y alergias, trastornos cutáneos, osteoarticu­lares, metabólicos, inmunológicos, etc.).

En conclusión, se puede decir que una buena preparación al embarazo incluye esencialmente una dieta individuali­zada que aporte todos los nutrientes y micronutrientes necesarios a los padres en la fase de preconcepción y lue­go, durante la gestación, a la madre y al feto. Importan mu­cho también el estado fisiológico del ecosistema digestivo y, si cabe, una buena gestión del estrés y de los problemas emocionales.

Escrito por Dr. Francesco Borella para dDermis.com

Dr. BorellaLicenciado en medicina y cirugía por la Universidad de Ginebra, Suiza: formado en pediatría y psiquiatría en hospitales de Ginebra; formación especializada en acupuntura, homeopatía, fitoterapia, naturopatia y psicoterapia: miembro docente del IEDM

 

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