El acné se cura pero afecta al 80 por ciento de la población

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El acné es una afección que se presenta habitualmente en adolescentes, adultos jóvenes y en un pequeño porcentaje en personas mayores de 30 años.

A veces los efectos estéticos son importantes, puesto que las lesiones aparecen principalmente en cara, pecho y espalda afectando la autoestima del adolescente en un punto crítico de su desarrollo en que se está afianzando su personalidad, pudiéndose acompañar de afectación psicológica ya que sienten que su imagen está distorsionada.

El acné es una enfermedad curable y el paciente debe acudir al profesional antes de la aparición de las secuelas, si es posible.
Una buena relación médico-paciente es por lo tanto primordial para garantizar un tratamiento correcto, siendo imprescindible ganar la confianza del paciente, ofreciéndole además del tratamiento médico y apoyo psicológico.

Es necesario explicar detalladamente al paciente la naturaleza de su acné, decirle que es una enfermedad auto resolutiva que puede requerir tratamiento en mayor o menor grado durante varios años.

“Nos encontramos con jóvenes y madres de jóvenes insatisfechos porque su acné no se cura cuando llevan solo unos días de tratamiento y no es infrecuente ver pacientes que realizan tratamientos incompletos al no ver resultados clínicos inmediatos. No hay tratamientos milagrosos y es importante seguir el tratamiento de forma correcta y constante necesitándose un tiempo para ver el resultado”, explica Ester Herranz, directora de Nuevo Concepto Estética Avanzada de Burgos.

Consejos para cuidar una piel con acné

Es muy importante un correcto estudio clínico para determinar las causas del proceso, pasando después a la aplicación del tratamiento más adecuado en cada caso.

La higiene facial es muy importante, pero sin abusar, solo mañana y noche, ya que de lo contrario desprotegemos la piel y se puede producir un efecto rebote con el consiguiente aumento de sebo y al mismo tiempo deshidratación de la piel.

Prohibir la manipulación de las lesiones para evitar en lo posible la aparición de cicatrices.

Debemos utilizar cosmética adecuada a este tipo de piel normalmente con aumento de seborrea, usando productos oil free o libres de grasa tanto en hidratantes, protectores, lociones para el afeitado o maquillajes, de lo contrario empeorara el acné.

Actualmente hay muchos productos oil free en el mercado que podemos aplicar sin ningún perjuicio.

Hay que evitar el contacto del pelo sobre la frente y mejillas o cualquier tipo de oclusión de las zonas afectadas porque podríamos empeorar el acné.

Las limpiezas y extracción de comedones no debe realizarla el paciente, ni el personal no especializado (madre o hermana) sólo las personas cualificadas para ello y cuando son necesarias.

Debemos seguir una dieta sana y equilibrada ya que algunos alimentos agravan el acné, como el cacao, frutos secos, fritos, embutidos, colas, café o productos lácteos en exceso. Se puede comer de todo si no se abusa de nada. No vale la pena seguir dietas estrictas, con ello no vamos a conseguir eliminar las lesiones de acné, al contrario, nos decepcionaremos e incluso a veces se producen abandonos de tratamiento.

– Lo que nos ayuda a mejorar y curar las lesiones es seguir el tratamiento de forma correcta y constante, así el médico puede valorar de forma fiable la evolución de las lesiones y aplicar los distintos tratamientos de forma correcta.

– Debemos aplicar solo los tratamientos recomendados, ya que lo que le va bien a la vecina no tiene por que irnos bien a nosotros.

Lo esencial es no considerar el acné como una manifestación de juventud y poner lo antes posible las medidas adecuadas para evitar que queden secuelas anti-estéticas de por vida.