René Furterer y Harambee colaboran con el programa de alfabetización de mujeres de Costa de Marfil Dale un Futuro

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alfabetización de mujeres de Costa de Marfil
  • El 57 % de los niños subsaharianos están sin escolarizar, más del 80% son niñas.
  • De los escolarizados, solo el 39% de las chicas accede a los estudios secundarios.
  • En África las mujeres constituyen el sector más vulnerable de la población.
  • Aunque su formación no se valora, el papel de la mujer en África es esencial: en la mayoría de los casos, toda familia depende de la mujer.

René Furterer en colaboración con la ONG Harambeeapadrinará durante el año 2019 y el 2020 los estudios de alfabetización y desarrollo profesional de 12 mujeres de ambientes desfavorecidos de Costa de Marfil. Contando con la colaboración de farmacéuticos y consumidores que aportarán su granito de arena para que este proyecto se lleve a cabo.

No se trata de ayudar, sino de empoderar a las mujeres, dándole visibilidad y las herramientas necesarias para que puedan realizarse personal y profesionalmente, poniendo a su disposición una de las armas más valiosas que existen para el desarrollo de una comunidad: LA EDUCACIÓN.

RenéFurterer apadrinará a estas 12 mujeres con el objetivo de que puedan aprender a leer, escribir y un oficio, para, de esta forma, acceder al mercado laboral.

Ange Véronique Akui Lilo: 32 años, costurera, soltera. Su prometido acabade morir. Él era quien le leía los mensajes de sus clientas y de los proveedores de telas.

Kpan Toma: 44 años, es costurera, tiene 5 hijos y su marido está en el paro.  Necesita saber leer y escribir para poder llevar adelante su negocio de costura.

Kinda Kouakou Nadège: 21 años. Procede de un orfelinato. No consigue empleo porque no sabe leer ni escribir. Le gusta la moda y querría aprender a diseñar y coser.

Ahua Antoinette: Casada. Vive en M’Batto-Bouaké. Estudió muy pocos años de primaria. Es costurera, pero por no saber leer ni escribir, su trabajo es difícil. Quiere llegar a más.

Sidonie Kima: Casada, madre de 6 hijos. Vive en M’Batto-Bouaké. Trabaja en el campo. No sabe leer ni escribir. No puede ayudar a sus hijos a estudiar cuando vuelven de la escuela. Quiere poner un negocio dentro de dos años, cuando acabe con las clases de alfabetización.

Elisabeth Gnondjui: 27 años, casada. Se dedica a hacer y a vender el “attieke” (Harina de Yuca, base de la alimentación de Costa de Marfil). Vive en M’Batto-Bouaké. No sabe leer ni escribir. Esta muy ilusionada con las clases de alfabetización que le darán la posibilidad de desarrollar su negocio, fuera de su aldea.

Nonkou Abala Odette: Tiene 26 años y una hija de dos años. Vive en M’Batto-Bouaké. Ha hecho una formación de peluquería, pero no ha podido instalarse por no saber leer ni escribir y por falta de personas de confianza con quienes podía trabajar: necesita que alguien le lea todo. Quiere cambiar esta situación. Por eso, ha empezado las clases de alfabetización. 

Prudence Zagli: Tiene 14 años y vive en M’Batto-Bouaké. Ha venido del oeste del país con su hermana mayor porque sus padres no tenían medios para escolarizarlas. Tienen un pequeño negocio. Empezó clases de costura, pero, seguir las clases le resulta difícil porque no sabe leer ni escribir. Por eso, empezó las clases de alfabetización.

Viviane Tago: Tiene 18 años. Vive en Palmafrique, un pueblo cerca de M’Batto-Bouaké. Tenía muchas dificultades para ir a la escuela andando y tuvo que abandonarla al final de primaria porque no había aprendido a leer ni escribir. Desde entonces, ayuda a su madre a recoger frutos en los campos sin dueño y a venderlos después. Quiere aprender costura para ganarse la vida como modista, pero ve la necesidad de saber leer y escribir para aprender bien la costura.

Laetitia Kouakou: 18 años. Vivía en una ciudad del interior del país (Daloa). Nunca ha podido ir a la escuela. Acaba de llegar a M’Batto-Bouaké (pueblo en el que se encuentra la escuela). Su tía vino a conocer la escuela, le habían dicho que podíamos conseguir becas, le dijimos que una empresa europea “René Furterer” nos daba 12 becas y una podía ser para ella. Está encantada del panorama que descubre y le resulta maravilloso y sorprendente que haya empresas con gente tan buena.

Latifatou Ouedraogo: 17 años.Vivía con sus padres en el barrio más marginal de Abidjan (Abobo). Ha venido abuscar trabajo en Bingerville y una señora le hablo de la escuela. Se interesó mucho en aprender formación profesional en repostería, pero para ello necesita antes aprender a leer y escribir.

Grâce M´Bra: Vive con su familia en Adjamé-Bingerville, un pueblo cerca de M’Batto-Bouaké. Tiene 16 años. Tuvo que dejar la escuela muy temprano, así que no sabe leer ni escribir. Quiere estudiar mucho, tener buenos resultados en clase para dar un futuro a su familia.

Harambee, que en swahili significa “todos juntos”, es un proyecto internacional de solidaridad con África subsahariana que colabora con proyectos educativos, sanitarios o asistenciales, impulsados y realizados por los mismos africanos en sus países. Todos sus voluntarios trabajan de forma solidaria sin percibir remuneración alguna.

En 2017 la Filósofa Antoinette Kankindi, fue Premio Harambee 2017 a la Promoción e Igualdad de la Mujer Africana.

En 2018 Harambee desarrolla proyectos en Benín, Bwrundi, Congo, Camerún, Costa de Marfil, Kenia, Nigeria, Rwanda, Sudáfrica, Togo y Uganda. www.harambee.es

René Furterer– Marca de los laboratorios Pierre Fabre, ofrece una gama de cuidados de cuero cabelludo y cabello formulados a base de aceites esenciales 100% naturales y extractos de plantas rigurosamente seleccionados por sus propiedades específicas, los cuidados René Furterer aportan unos beneficios rápidos, visibles y duraderos. Como marca precursora en el uso del karité en cosmética, René Furterer ha iniciado una colaboración a largo plazo con una joven organización productora de karité en Burkina Faso. Mejorando las condiciones de trabajo de más de 200 mujeres, proporcionando una manteca con la garantía KARITÉ ÉTICO, elaborada sumando la tradición africana más auténtica, a su rigor farmacéutico. Esta iniciativa, junto con otros proyectos solidarios, convierten a la marca René Furterer en una marca equitativa, solidaria y responsable. www.renefurterer.com/es/es